martes, septiembre 19, 2006

La (pasarela) Cibeles y yo

Antes salían estas modelos y no pasaba nada... ¿qué tienen de malo? NO están gordas ni tampoco famélicas.

¡Aaaayyyy! He estado unos días en plan sequía escritora pero ahora parece que me vuelve la inspiración.

Ayer se inauguró la Pasarela Cibeles más polémica incluso que cuando David Delfin, para mi gusto solemne notas que deseaba darse a conocer, hizo desfilar a las modelos con una soga al cuello o en plan burka.

Tanto escándalo es debido a la decisión de los organizadores de excluir a las modelos demasiado delgadas. Querían maniquies con aspecto saludable. Y a mí me parece muy bien. Estoy harta de ver niñas escuálidas y anoréxicas desfilando como si fueran unas top models increíbles. De hecho, hasta haría desaparecer a la cocainómana de Kate Moss, que lo tiene todo: drogadicta, alcohólica y anoréxica o al menos eso parece.

Aplaudo la decisión de la dirección del evento y la apoyo cien por cien. Espero que sea un pequeño paso hacia el cambio de mentalidad de los diseñadores y su puñetera manía de hacer la ropa para gente extradelgada, extraplana y extra amorfa. Me parece bien que se quieran ahorrar unos metros de tela; pero que piensen que por no gastar ropa están "gastando" vidas de adolescentes en todo el mundo que se piensan que estar anoréxica equivale a tener el tipo ideal.